sábado, 8 de agosto de 2009

V.O.S.

El panorama cinematográfico español, la mayoría del tiempo, es triste. Lo poco que llega a las pantallas con una distribución decente tiene una calidad muy discutible (obviamente, hay excepciones, pero desgraciadamente suelen ser eso, excepciones) y el cine español con calidad no consigue una distribución decente (Serra, Guerín, Rosales...). En ese marasmo Cesc Gay es una especie rara. A pesar de que su cine dista mucho de ser el típicamente comercial (historias pequeñas en las que prima el dialogo frente a la acción) consigue estrenar sin problemas y con asiduidad todas sus películas en los cines. Además, se ha ganado un aura de "cineasta de calidad" que le permite contar con cierto apoyo del público que le permite encadenar sus películas sin excesivos problemas de producción. Esa fama se la ha ganado con buenas películas como Ficción, Krampack y sobre todo la excelente "En la Ciudad".
V.O.S., su última propuesta, es un respiro en una trayectoria que en los últimos tiempos parecía agotarse (con cierta repetición de patrones en todas sus películas). Y es que esta es la primera vez que Gay se atreve con una comedia en estado puro. Por tanto, estamos probablemente ante su película más ligera, pero probablemente más divertida y entretenida.
Y lo bueno es que lo consigue sin necesidad de renunciar a cierto riesgo inherente que acompaña a sus películas, en este caso a partir de la forma en que es contada la película.




Y es que una de las reflexiones que se introducen en la película trata sobre las lineas que separan ficción de realidad y como ésta última cambia en función de quien sea el que la cuente. Pues bien, a partir de esta premisa el director monta un entramado de espejos que difuminan las barreras entre esas distintas realidades. Esto hace que, a pesar de que, sobre el papel pueda parecer una comedia romántica al uso, nunca se convierta en algo mecánico y repetitivo ni aparezca ese tufillo a ya visto que acompaña a la mayoría de las comedias románticas actuales (y en especial las españolas).
La otra reflexión de fondo que se introduce es el del idioma (el asunto al que hace referencia el título) ya que la película podría catalogarse de "bilingüe". La trama se desarrolla en catalán y castellano y se pasa de uno a otro sin solución de continuidad por lo que la versión original es obligatoria ya que esa peculiaridad idiomática es una clave de la película. A mi particularmente me parece muy sana la realidad que se retrata en la que podemos ver con la naturalidad con la que se combinan ambos idiomas (incluso dentro de una misma conversación) y que es muy probable que refleje mejor la auténtica realidad de Cataluña que esas noticias sensacionalistas sobre la "política lingüistica" que aparecen en los periódicos.



Para mejorar aún más el cocktail, tenemos a unos actores que se lo pasan bomba y disfrutan al 100% el texto y las escenas. Esto consigue que ese buen rollo irradie a través de la pantalla. No en vano, los cuatro actores protagonistas fueron los que protagonizaron en el teatro la obra en la que está basado el guión de la película (de Carol López) y claro, ese dominio y disfrute del texto se nota con momentos memorables como esa canción de enamoramiento del personaje de Andres Herrera (me encanta) o la discusión en el coche con una Vicenta N'Dongo espectacular.

En resumen, una película divertidísima, alegre y desenfadada en la que, como digo, se introducen temas profundos pero sin ínfulas de notoriedad ni rollos filosófico-políticos, solo buen rollo.
100% recomendable.
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V.O.S. (2.009)
Dirección: Cesc Gay
Guión: Cesc Gay basado en la obra de teatro homónima de Carol Lopez
Fotografía: Andreu Rebés
Música: Joan Diaz
Interpretes: Ágata Roca, Vicenta N'Dongo, Andrés Herrera, Paul Berrondo

lunes, 27 de julio de 2009

Los Cronocrímenes

La verdad es que Nacho Vigalondo me cae bien porque es un tipo que nunca se ha tomado demasiado en serio a si mismo. Además, durante estos años siempre ha intentado dar un paso más. Siempre se ha mostrado como un personaje inquieto y lleno de ideas. A veces, brillantes, otras no tanto, pero siempre desde el dinamismo y el intento de ofrecer algo diferente. Y esto va desde cortometrajes como "7:35 de la Mañana" o "Marisa" (pequeña joya este último) hasta sus colaboraciones con Muchachada Nui. Por todo ello, era lógico que existiera cierta expectación hacia su estreno en el mundo del largometraje. Había llegado el momento de valorar si era capaz de dar el paso definitivo. Y Nacho decidió hacerlo con Los Cronocrímenes el año pasado. Se trata de una película de ciencia ficción (hecho que ya es toda una declaración de intenciones de valentía de Vigalondo) que trata de viajes en el tiempo (valentía doble). Bajo un aspecto de bajo coste y serie B se esconde un producto que se nota que ha sido cuidado al milímetro por su director.
Si bien la película se deja ver con facilidad gracias a una realización y ritmo más que efectivos, lo cierto es que la película deja un cierto regusto agridulce y de imperfecto acabado.


Por un lado tenemos un guion estudiado al dedillo. Escudriñado paso a paso para no caer en ninguna falta o incoherencia. Además, a eso le acompaña un diseño de producción muy atractivo. El malo encapuchado (el de la foto de arriba) tiene una potencia visual tremenda y en general toda la película tiene unas localizaciones y fotografía barata, pero muy atractiva.
Por otro, precisamente su primera virtud es su principal defecto. El guión aún siendo preciso y milimétrico se olvida de una cosa muy importante... los personajes. Y es que, se molesta tanto en prestar atención a cada detalle de la trama que se olvida de que los que la viven son personas.
Y en este aspecto Vigalondo suspende. Y suspende porque su largometraje es un corto largo en el que, como ocurre en los cortos, la acción, la originalidad y ocurrencia del desarrollo son lo importante. Sus personajes son meros elementos a disposición de la ocurrente trama (que ni siquiera lo es tanto) y no tienen ningún tipo de profundidad. Realmente, al acabar la película no siento saber nada de los personajes. Ni sus sentimientos, ni sus relaciones, ni sus reacciones. Son meros seres instintivos que solo actúan.


Por ello, esta más cerca de un videojuego o un corto que de un largometraje con todas las de la ley. Es cierto que se puede alegar que su propuesta es valiente y defendible, que se atreve con una película de ciencia ficción, tema tabú del cine español... pero es que muchas veces en el país de los ciegos, el tuerto es el rey.
En todo caso es una película entretenida a la que uno puede acercarse como se acerca a cualquiera de los cortos y ocurrencias de Vigalondo, es decir, dispuesto a pasar un buen rato (eso si, un poquito más largo de lo habitual). Yo mientras tanto seguiré esperando a que Nacho se atreva de una vez por todas con un largometraje de verdad valiente y a la altura de lo que ha demostrado que es capaz de realizar. De hecho, su corto "Marisa" promete un cierto cambio de rumbo hacia un cine un poco más maduro. Esperemos que se consolide.

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Los cronocrímenes (2.007)
Guión y Dirección: Nacho Vigalondo
Fotografía: Flavio Martinez Laviano
Dirección Artística: Jose Luís Arrizabalaga y Biaffra
Música: Chucky Namanera
Interpretes: Karra Elejalde, Candela Fernandez, Barbara Goenaga, Nacho Vigalondo

domingo, 19 de julio de 2009

Monstruoso

Habría que hacer un análisis psicológico a los "expertos" del marketing que se encargan de traducir los títulos de las películas que se estrenan en España. Hay ejemplos sangrantes a este respecto (Super salidos, Viaje de Pirados...). Pues bien, que cuando recibieran la noticia del estreno de una película titulada Cloverfield (que hace referencia al nombre de la operación militar que tiene lugar durante la película) decidieran que el nombre más idoneo en español era "Monstruoso" es otro ejemplo de esto que os cuento.
Y esto es así porque creo que este título en español, que por otra parte describe algo de lo que ocurre en la película, puede llevar a engaño al espectador. Si uno va al cine a ver una pelicula llamada Monstruoso, espera... pues... ver una peli de Godzilla. Pues bien, resulta que es muy probable que los potenciales espectadores de la película no vieran colmada sus espectativas, al menos en gran parte de la película. Y es precisamente gracias a esa parte por la que he acabado escribiendo un post sobre la película. Parece que, como producto de JJ Abrams que es (Mat Reeves es uno de los directores de cabecera de sus series), aqui, afortunadamente, ha tocado la de cal (que en cine, llevaba ya muchas de arena seguidas).

Monstruoso no es una peli de "monstruos" al uso por varias razones. En primer lugar, por como se ha decidido llevarla a cabo formalmente. El 100% de la película esta rodado en primera persona, a través de la videocámara de uno de los protagonistas. Si bien esta decisión le obliga a que la película nos muestre alguna que otra situación un poquito inverosimil, la verdad es que esta forma de rodar le da una fuerza visual a toda la película tremenda, con un dinamismo y dramatismo en la imagen muy marcado y con una estetica "sucia" muy efectiva.


Y además, esto le da al director la coartada perfecta. Al contarnos la película por los ojos de uno de los protagonistas, el espectador nunca tiene ninguna información adicional. Esto convierte al monstruo que da título a la película en un ser fantasmal durante los primeros tres cuartas partes de la película. A penas se le intuye, se le ve a lo lejos y de refilón. Esto introduce, el que es probablemente el punto más interesante de la película. Ya he contado otras veces en el blog que hay cierto cine americano que desde hace tiempo intenta reflejar como la sociedad americana ha cambiado desde el 11-S. Ha cambiado en la forma de actuar, en la forma de expresarse y el vocabulario que usa (ahora a NY se le "ataca" cuando pasa algo) y en los temores que subyacen cada día.
Pues creo que Monstruoso va un poco de eso. Y por ello, el interes de la película es inversamente proporcional a la información que tenemos del "monstruo". Es muy interesante ver como afrontan los neoyorkinos la situación límite que estan viviviendo. Hay imagenes de la película que parece que están sacados de los noticieros de aquellos días (lo cual no creo que sea casual) y es por ello que la película esta hecha para atacar directamente una fibra muy sensible del ciudadano estadounidense. Y es muy interesante ver las reacciones, el vocabulario y las actitudes que toman los protagonistas de la película ante esa amenaza invisible que "ataca" su ciudad sin ningún motivo aparente (os suena de algo esto). Como ese entramado verbal y moral creado en aquellos tiempos por la administración Bush (el famoso "America under attack") para justificar lo injustificable ha anidado en lo más profundo del americano medio. Y esto funciona mejor, cuanto menos sabemos del monstruo. Cuando solo es una sombra que se mueve y que tan solo ves torcer la esquina como un "algo" desconocido y amenazante, cuando cualquier cosa es posible.



Desgraciadamente, al final Reeves y Abrams parece que se arrepienten un poquito y el último cuarto de la película se convierte en algo bastante más convencional gracias a lo cual los espectadores sedientos de acción y efectos especiales tendrán su racion. Aunque, seguramente, se queden insatisfechos porque la película no renuncia a evitar la explicitud y las explicaciones. Y eso es de agradecer.
En definitiva, una película que funciona mejor y es más interesante como análisis psicológico que como película de efectos especiales. Así que cada cual que obre en consecuencia.
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Cloverfield (2.008)
Dirección: Matt Reeves
Guión: Drew Goddard
Fotografía: Michael Bonvillain
Dirección Artística: Doug J. Meerdink
Interpretes: Lizzy Caplan, Jessica Lucas, T.J. Miller, Michael Stahl-David

domingo, 12 de julio de 2009

Tropa de Élite

Tropa de Élite se trata, muy probablemente, de la película más exitosa, polémica y afamada que se ha realizado en Brasil en los últimos quince o veinte años. Y las razones son varias. En primer lugar, porque sufrío un filtrado desde la propia productora que provocó que la película se pudiera descargar o comprar en el Top Manta incluso antes de su estreno (se dice que tuvo millones de descargas) lo cual no evito, sino más bien ayudo, que se convirtiera en un atronador éxito de taquilla. En segundo lugar, porque trata de un tema controvertido y polémico.
Y es que, se puede concluir, esta película es como el reverso de otra no menos aclamada película, Ciudad de Dios. Mientras que aquella era una radiografía del sub-mundo de delincuencia y violencia que se esconde en los barrios de favelas que se encuentran en cualquier ciudad brasileña, Tropa de Élite trata sobre las personas que se encargan de luchar contra esa delincuencia y violencia. La denominada BOPE, o grupo especial del ejercito que se dedica a repartir plomo por aquellos barrios (el plomo parece la única manera de abrirse camino por allí).


Y es precisamente por la crudeza con la que se describen los "métodos" del BOPE por la que surge la polémica. Su caracter de ejecutores sin compasión hace que la línea que separa buenos de malos sea en este caso más fina que nunca.
De hecho es paradójico que haya coincidido mi visionado de la película con la noticia de que en Rio, por primera vez se vaya a enjuiciar a 20 miembros de este cuerpo por sus prácticas "ilegales".
Y la polémica se acrecienta cuando, tras ver avanzar la película, uno no tiene muy claro cual es su discurso. Me refiero, si el objetivo fuera la denuncia, lo mejor sería intentar mantenerse en el punto medio, sin juicios, solo mostrando los hechos. Sin embargo, se puede intuir cierta fascinación o admiración del director, Jose Padilha, por los agentes de la ley que refleja. Como si el discurso de la película fuera que "ese" es él único camino en un cuerpo podrido por la corrupción. Precisamente, por esa ambigüedad moral, cuando la película recibió el Oso de Oro de Berlín hace un año, se generó una polémica muy fuerte.
La referencia a Ciudad de Dios no es únicamente temática. Estilísticamente trabaja los mismos métodos. Toda la narración se basa en una estética muy cuidada, con un cuidado por el color junto con una planificación, camara en mano que dota a la imagen de un pulso entre el documental y el video-clip muy atractivo. Eso unido a su frenético ritmo obtienen un resultado muy efectivo y espectacular.
La historia dramática tal vez se queda excesivamente simple y tópica y solo el buen hacer de Wagner Moura en su muy convincente papel protagonista consigue cargar de cierto drama a la trama.



Probablemente, esa simpleza narrativa la deja un peldaño por debajo de su antecesora Ciudad de Dios ya que, si bien la pelicula es atronadora, tanto por la gravedad de lo que se cuenta, como por como se cuenta, al final no se rompe una especie de barrera invisible que hace que el espectador no acabe de involucrarse en la trama y lo que les pasa a los personajes.
En todo caso, una pelicula de obligado visionado, por un lado por la sangrante "verdad" que cuenta y por otro por su efectista pero efectivo resultado que consigue remover las conciencias y al menos, invita a la reflexión.
Eso si, aviso a navegantes, no es una película apta para estomagos sensibles ya que la crudeza, no tanto de lo que se muestra si no más bien de las acciones que se quedan fuera de cámara, remueven por dentro inevitablemente.
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Topa de Elite (2.007)
Dirección: Jose Padilha
Guión: Andre Batista y John Kaylin
Fotografía: Lula Carvalho
Música: Pedro Bromfman
Interpretes: Wagner Moura, Caio Junqueira, André Ramiro, Maria Ribeiro

viernes, 3 de julio de 2009

The Teenagers - Reality Check


La verdad es que no tengo claro como llego este album a mis manos. Se trata del albúm de debut de The Teenagers, banda francesa que lo edito hace aproximadamente un año. Creo que fue porque escuché por la radio la canción emblema del albúm y la que probablemente ha dado notoriedad a este trío frances, Homecoming. Y lo cierto es que esa canción, que fue el primer single que editaron, incluso, antes de que editaran este album allá por Marzo de 2008, resume de que va esta banda.
Y es que su música se trata de un cruce extraño entre el post-punk denso que prolifera en Reino Unido con ese electro-house "fino y elegante" que tan propio es a ciertas bandas francesas. Esto hace que suenen a ratos como artic monkeys o klaxons y otros recuerden a Client o Tiga con trozos de Fun Lovin' Criminals. Y es que es por ahí donde se pueden rastrear sus influencias musicales.
Todo esto metido en la coctelera obtiene una colección de canciones, que si bien tienen una homogeneidad excesiva que puede llegar a hacer demasiado repetitivo el album, consiguen hacerse completamente adictivas. Directas, divertidas e infecciosas. Así son las canciones de estos chicos. Imposible no ponerse a bailar al oirlos. Canciones como "Streets of Paris" o "Make it happen" son de esas que un DJ se guarda para cuando ve a la gente parada y quiere sacarla a la pista. Con unas gitarras contundentes, densas, pero nada agresivas, tal vez porque siempre hay un pequeño toque "frances" de fondo que las suaviza.

Pero lo que realmente hace especial a esta banda es que no se toman en absoluto en serio nada de lo que hacen. Y es que The Teenagers llevan al límite esa postura provocadora que toda banda post punk necesita. La ironía es la nota dominante de sus letras en las que "parodian" las peliculas tipo "High School" ("Homecoming" tiene una mala uva importante) o incluso deciden decidarle una canción a Scarlet Johanson ("Starlet Johanson" cuyo video podeis ver más abajo)... y no precisamente por sus dotes interpretativas ;). Sus letras, desde luego, no dejan títere con cabeza, desde Michael Jackson a Beverly Hills 90210 se pueden encontrar en este album.

En definitiva, un album que seguramente no pasará a la historia (habrá que ver como continua la carrera de estos chicos) pero que es ideal para echarle unas oidas, gastar energías dando saltos y dejande contagiar por unas melodías que por facilonas, no dejan de ser irresistibles.



jueves, 11 de junio de 2009

My Blueberry Nights

El cine de Wong Kar Wai es un clásico de los festivales (Cannes, Berlin, Venecia...). Sus películas cuentan con un marchamo de "qualité" que le han convertido en la última década en la punta de lanza de ese florecimiento espectacular que ha sufrido el cine asiatico, que como dijó una vez en una de sus cronicas Antonio Gasset, a veces parece que juega en otra liga.
El cine de Kar Wai es paradigma de todas las virtudes y defectos que posee el cine proveniente de aquellas coordenadas: una cuidado por lo visual extremo, lo cual dota a sus imagenes de una potencia expresiva brutal, un ritmo moroso, que no lento y una búsqueda del lirismo por encima de todo.
Por todo ello, no deja de ser curioso que My Blueberry Nights me parezca la película más redonda (tal vez junto a 2046) que ha dirijido el director chino. Y digo esto porque resulta que My Blueberry Nights es la primera película de producción americana de su carrera y en la que renuncia a sus actores fetiche (Maggie Cheung y Tony Leung) para ceder el protagonismo a un reparto 100% hollywoodiense.
Tal vez, en parte se deba al hecho de que probablemente esta sea la película menos "asíatica" de Wong Kar Wai. El haber realizado la película en Estados Unidos ha provocado que el estilo, por otra parte inconfundible, del director se diluya. Pero es que resulta que ese diluido le sienta estupendamente a la película, porque de alguna manera fuerza a Kar Wai a no ponerse tan espeso y trascendental como suele, lo cual ayuda a construir una película mucho más cercana.


De entrada esta era una película que ofrecía muchas dudas. No solo por ser el experimento "occidental" del director, si no también porque prescindía después de mucho tiempo de su inseparable director de fotografía Cristopher Doyle (artifice del Hero de Yimou o los últimos Van Sant) al cual muchos pensaban que se debía el muy característico y especial aspecto visual de las peliculas del chino.
Afortunadamente, en cuanto arranca todas las dudas se disipan en unos minutos. Primero porque Kar Wai demuestra que aunque el estilismo visual de Doyle sea importante, el artifice principal del hermoso aspecto visual de sus películas es el propio director. Y segundo, porque también desde el primer minuto y a pesar de que esta pelicula se desarrolle en NY y no en HK y no este Tony Leung por ningún lado, esta pelicula es puro WKW y eso incluye hermosos planos cenitales, ralentís y momentos músicales muy, muy bonitos.
También es inconfundible el tremendo romanticismo que destila la pelicula, pero no de un romanticismo facilón, si no uno que destila una elegancia tremenda. Así como esa obsesión que acompaña todas sus peliculas sobre el azar y como la casualidad dicta nuestros destinos.



Y todo ello aderezado con ese lirismo que es la marca de la casa y que sabe utilizar la musica mejor que nadie. Además, la musica de Norah Jones y Ry Cooder tiene la belleza del mejor Galasso (habitual de WKW al que se homenajea en en algunos momentos) pero sin que se utilice de una manera tan machacona y repetitiva como ocurría en In the Mood for Love, por ejemplo.
Lidiando con la historia tenemos a una terna de actores desigual. Norah Jones no pasa del aprobado, mientras que Jud Law y Natalie Portman estan más que aceptables (sobre todo el primero).
Si algún defecto se le puede achacar es que su guión pretende abarcar demasiado introduciendo demasiadas historias paralelas, lo cual resta un poquito de fuerza a la principal de Nora y Jud, que por otra parte, me parece preciosa.
En definitiva, una pelicula muy bonita, que probablemente, a los ultra fans de WKW no les aportará nada nuevo, pero que, sin aportar nada nuevo a su cine, creo que es un paso adelante en depuración de estilo y en contención que desde luego, se agradece.

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My Blueberry Nights (2.007)
Dirección: Wong Kar Wai
Guión:Lawlence Block y Wong Kar Wai
Fotografía: Darius Khondji
Música: Ry Cooder
Interpretes: Norah Jones, Jude Law, Rachel Weisz, Natalie Portman

viernes, 5 de junio de 2009

La Fuente de la Vida

Si hay algo que no provoca La Fuente de la Vida es indiferencia. Habrá gente que la ame (unos pocos) y otros que la detesten (algunos más) pero lo cierto es que desde luego, yo esto lo veo una virtud, y es así porque la única forma de no producir algo indiferente es ir al límite, lanzarse a tumba abierta. Es obvio que Darren Aranofsky puso todo lo que tenía dentro para sacar adelante esta película. Y eso se traduce, en primer lugar, en más de seis años de su vida a través de un periplo que comenzó como un proyecto protagonizado por Brad Pitt y Cate Blanchett de 70 millones de dolares y que acabó en un proyecto de menos de 35 millones que además supuso un fracaso de taquilla de tal envergadura que estuvo a punto de acabar con la carrera de Aranofsky. Y es que, con esta película pasó de ser el "enfant terrible" del cine independiente americano, con exitos "underground" como Pi y Requiem por Un Sueño a ser un proyecto de fracasado (que afortunadamente, ha sabido remontar reinventandose en "The Wrestler"). Sin embargo, no puedo evitar que esta peli me caiga bien, porque normalmente este tipo de batacazos dan grandes películas (La Puerta del Cielo de Cimino o La Delgada Linea Roja de Malik sin ir más lejos).

En primer lugar, aclaremos, a pesar de ese aura filosófica "new age" (bastante básica, por cierto) que la rodea, La Fuente de la Vida se trata de una película de amor. Y cuando el director tiene claro esto, es cuando de una manera más brillante funciona.
La peli trata de la lucha contra la muerte por amor y más alla del tiempo (vaya resumen, ¿eh?). Y lo hace con algunos pasajes increiblemente hermosos, por un lado, por el talento visual de Aranofski, su hermosa fotografía y sobre todo, por una portentosa interpretación de Hugh Jackman (el papel de su vida) y Rachel Weisz.


Cuando la película habla de sentimientos y se dedica a rodar a los protagonistas a la altura de sus ojos, la pelicula funciona a la perfección como una metáfora sobre la pérdida y la inmortalidad. El problema, creo, es que a Aranofski le da miedo lanzarse hasta el fondo en un melodrama y es entonces cuando empieza a complicar las cosas innecesariamente.
Por un lado con una extructura enrevesada con tres tramas en paralelo separadas mil años, una situada en la España de la Conquista y la Inquisición (muy excesiva... pero, que hermosa recreación de la Alhambra), otra en el presente y una última en un improbable futuro lejano.


Creo que esa estructura le resta intensidad al relato y aleja al espectador emocionalmente de los personajes, lo cual es una pena. Además, ese entramado espacio-temporal pretende dotar a la pelicula de filosofía primeriza de la que hablaba y que fuerza algunas escenas que rozan el ridiculo (ese buda flotante... en fin). Una pena, porque lo cierto es que la reflexión sobre la aceptación la muerte que destila la pelicula creo que es hermoso.
En definitiva, una pelicula que te muestra lo mejor y lo peor en apenas minutos, pero desde luego, mucho más interesante y atractiva que la mayoría de peliculas que se estrenan en los cines. Mejor morir de ambición que vivir cubierto de mediocridad. Y es que además, realmente Hugh Jackman esta tan bien que lo demás nada importa.
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The Fountain (2.006)
Guión y Dirección: Darren Aranofsky
Fotografía: Matthew Libatique
Música: Clint Mansell
Interpretes: Hugh Jackman, Rachel Weisz, Ellen Burstyn, Mark Margolis

viernes, 29 de mayo de 2009

Luces de la Ciudad

Últimamente me ha dado por rescatar las viejas películas de Charles Chaplin. La verdad es que se trata de un personaje muy curioso. Se trata, sin lugar a dudas del gran rey del cine mudo. Tal vez no es el que más le aportó técnicamente (para eso ya estaban Eisenstein y Griffith) pero si es el que le dotó de corazón y con ello y con su personaje Charlot se convirtió sin duda alguna, no solo en el icono del cine mudo, si no en uno de los iconos de todo el siglo XX.
Y para hacerlo aún más curioso, su amor al cine mudo fue tal, que aunque el cine sonoro se inventó en 1927, el se empeño en seguir haciendo películas mudas hasta 1936 (usaba la banda sonora para los efectos de sonido y la música) y se negó (con éxito) a que Charlot pronunciara una sola palaba en sus películas.
Luces de la Ciudad es una de sus películas mudas más maduras (de hecho, esta rodada en 1931, con el cine sonoro ya en pleno apogeo) y me he decidido a hablar de ella, porque el verla me ha recuperado, aunque solo sea un poquito, la inocencia.
Como casi todas las peliculas de Chaplin, hay dos factores fundamentales en Luces de la Ciudad, la risa y la ternura. Como no podía ser de otra manera, se trata de una comedia, pero en este caso, una comedía romántica que habla del enamoramiento que un mendigo sufre por una vendedora de flores ciega.



Si hay una palabra que define adecuadamente esta película es: "Inocencia". Esta claro que se trata de una comedia muy blanca, pero la verdad es que consigue emocionar desde su simpleza. La historia no deja de ser un poco tópica, pero esta hecha con una delicadeza, una ternura y una dulzura que realmente pone la carne de gallina. De hecho, creo que el final de esta película es de los más enternecedores y bonitos que un servidor ha tenido el privilegio de ver en su vida. Y encima con una mirada final, que realmente, me parece impagable.
Entre medias, algunos momentos cómicos que se han quedado un poquito anticuados y naif justo con otros que aún hoy son desternillantes, como el mitico combate de boxeo que os pongo aquí abajo. En todo caso, será dificil que os desaparezca la sonrisa de la cara mientras la veis.




Creo que de vez en cuando hay que volver a los clásicos y Luces de la Ciudad es una buena oportunidad de reconciliarse con el cine y con el genero humano en particular. Una oportunidad de recuperar a un genio que, como en casi todas sus peliculas, dirige, escribe, compone y protagoniza. Ahi es nada.
Eso si, cuando la veais, no olvideis dejaros todos vuestros prejuicios atras y mirarla con los ojos puros e inocentes de un niño. Si lo haceis, conseguireis disfrutar de una pelicula divertida y emocionante. Una maravilla, vaya.
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City Lights (1.931)
Guión y Dirección: Charles Chaplin
Fotografía: Gordon Pollock
Música: Charles Chaplin
Interpretes: Charles Chaplin, Virginia Cherrill, Harry Myers, Hank Mann