domingo, 9 de mayo de 2010

Paul Hartnoll - The ideal Condition

Cuando en 2004 Orbital editó su último álbum, un agujero se creo en la electrónica contemporánea. Ningún otra banda como ellos han sabido encontrar el punto fronterizo que une la épica y la lírica con la música de baile. Esa electrónica que no olvida las melodías y que los entendidos dieron en llamar Intelligent techno (o IDM).
Tras esa separación creativa (jalonada, eso si, de diversos conciertos en festivales en el último año) los dos hermanos Hartnoll decidieron tomar las riendas de sus carreras en solitario. Y si las observamos, podremos ver que esa dicotomía que definía y hacía especial a Orbital se ha repartido entre ellos. Mientras Phil ha explorado la música más puramente electrónica y de baile (con el nombre de Long Range), su hermano Paul ha decidido tomar el camino de la lírica.
Por eso, la primera vez que pones éste, su primer álbum en solitario, es imposible no pensar en esos grandes temas grandilocuentes de Orbital, desde "The Box" a "One Perfect Sunshine" pasando por "The Girl with the sun in her head". Todos los amantes de aquellos temas están de enhorabuena, porque en The Ideal Condition tenemos la épica de Orbital concentrada y en estado puro. Cierto es que le falta la contundencia y las ganas de bailar que también traían consigo los álbumes de los hermanos Hartnoll, pero bueno, no se puede tener todo y al menos, estamos de enhorabuena recuperando parte de aquello que perdimos hace ya casi 6 años.

Y es que en este The Ideal Condition, Paul Hartnoll nos muestra sus cartas desde su comienzo, ya que se abre con "Haven't we met before?", una canción expansiva y luminosa que nos muestra las bases de este álbum: electrónica, cuerdas y poesía. Y es que las cuerdas acompañan a casi todas las canciones del disco, proponiéndonos una opción mucho más pura y menos ecléctica que le aleja Orbital. La segunda canción del disco es, probablemente su máxima cota y su quita esencia, "For Silence", cantada por Lianne Hall, es una gema perfecta de pop que funciona a las mil maravillas.




A partir de ahí se nos regala una buena muestra del mejor hacer de Paul. Partiendo de un núcleo duro que bebe del pop y de las delicadas melodías como en "Simple Sounds" o en "Nothing else matters", se desgranan temas más bailables y electrónicos como "Please" (en el cual colabora en incombustible Robert Smith) o "Patchwork Guilt" frente a temas más delicados y sinfónicos ("Unsteady Waltz"). Todo para acabar, como siempre lo han hecho los ábumes de Orbital, con una pieza sinfónica. Si bien que en esta ocasión, lo de sinfónico es literal ya que "Dust Motes" hace a las máquinas callar para poner el acento en unas estupendas orquestaciones que ponen un colofón perfecto a un disco que, si bien no puede llenar el hueco que dejaron, si que al menos nos reconcilia con la electrónica más humana y emotiva. Una isla de emoción en el océano. Sea bienvenida.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad es que el disco esta muy bien y no se puede añadir nada a lo que escribes con tan buen estilo, pero te propongo que dejes de lado por un rato este disco ya antigüillo y escuches este que te propongo en el enlace de mas abajo. Es un proyecto nuevo que tiene muy buena pinta (ya veras de quien se trata) y que va a sacar su EP de debut este verano. Seguro que va a ser uno de los bombazos del año. También tiene este grupo web propia que te recomiendo que visites para ver otra cosas. Por cierto, el grupo se llama How To Destroy Angels (HTDA). Cuando escuches todo el material me gustaría que lo comentaras aquí. Y si te estiras un poco puedes comentar que te parece el video del enlace (muy David Lynch, verdad?). Bueno perdona por todo el rollo que he soltado y muchas gracias. KLU http://vimeo.com/m/#/featured/11754815

Antonio dijo...

Si, ya tenía yo en el radar marcado este proyecto. Parece que Trent Reznor nos va a sorprender con algo muy muy interesante (más electrónico e intimista que NIN). Habrá que ver con que nos sorprende... Si es tan bueno como pinta, lo comentaré seguro ;)
Por cierto, que cuando vi el otro día el video, también pensé automáticamente en David Lynch... aunque es algo que me ha pasado siempre en casi todos los videos y albumes de Reznor.