sábado, 10 de julio de 2010

(500) días juntos

Si hay algo previsible en el mundo del cine en los últimos años, esas son las comedias románticas americanas. Son previsibles por personajes, por estructura y por concepto. Normalmente, suelen ser bastante neutras y lo habitual es que sea difícil que alguien odie una comedia romántica, pero también que la ame con locura. Desgraciadamente, ese es el legado que nos dejó las películas de Meg Ryan en los 90.
Afortunadamente, en los últimos tiempos, algo se está moviendo en la comedia en Estados Unidos. Gente como Wes Anderson y Judd Apatow llevan ya años dinamitando las estructuras clásicas pero, aunque lo hayan bordeado en algunos títulos, nunca se han atrevido a enfrentarse de cara a la hermana pastel de la comedia.
Es por todo esto de agradecer que Marc Webb se haya atrevido a hacerlo a través de su original y fresca propuesta.



Y además de original y fresca, nos encontramos con una película 100% honesta porque, desde el primer segundo del film, no engaña a nadie adelantándonos que se trata de la clásica película de chico conoce a chica. Y de eso se trata. De la historia cien veces contada de chico conoce a chica, a chico le gusta chica y la intenta conquistar. Y la pregunta del millón es, ¿Cómo ser original cuando la historia que vas a contar ha sido contada mil veces? Marc Webb lo encuentra a través de la narración dejando a un lado la linealidad y contándonos la historia a saltos. De delante a atrás y vuelta. Y lo más interesante es que de esa manera, contrapone de un plano a otro momentos muy lejanos en el tiempo que, sin embargo, tienen fuertes paralelismos. Esta situación no solo provoca situaciones divertidas, si no que, sobre todo, propicia una reflexión bastante más madura de lo que aparenta sobre que es el amor y cuales son los mecanismos del enamoramiento.


Si a esta originalidad le añadimos unos actores frescos, con una Zooey Deschanel simplemente adorable (aunque en su vertiente caótica funcione un poquito peor), una multitud de referencias culturales de la generación de los 80 (a la que un servidor pertenece) con el protagonismo estelar de Morrisey y sus Smiths y una cinefilia que nos permite viajar por todos los géneros, desde el musical al cine de arte y ensayo con un divertido y bonito homenaje a la Nouvelle Vague lo que nos sale es un entretenimiento adulto que permite ser vista por una parte como una divertida comedia y por otra como una reflexión sobre el amor y sus peligrosos efectos secundarios.

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(500) days of summer (2.009)
Dirección: Marc Webb
Guión: Scott Neustadter, Michael H. Weber
Fotografía: Eric Steelberg
Montaje: Allan Edward Bell
Música: Mychael Danna, Rob Simonsen
Interpretes: Joseph Gordon-Levitt, Zooey Deschanel, Geoffrey Arend, Chloe Moretz

2 comentarios:

Morsa dijo...

Una de las mejores películas que he visto en los últimos tiempos... Muy certera tu crónica, Tott, me ha gustado mucho y he coincidido contigo y creo que es una gran presentación de la peli sin destriparla. Muy recomendable, sí, me gustó mucho (500). La mayor cagada la traducción del título al español. No es lo mismo (500) days of Summer que 500 días juntos. Tampoco era fácil traducirlo, pero gana tanto en inglés que...

Antonio dijo...

Estoy de acuerdo contigo... Creo que el título original es... simplemente redondo. Juega con la ambivalencia del verano, de ella... En fin, muy interesante y divertida película en todo caso. Espero que con el post a alguno se le quiten los prejuicios y se atrevan a verla...